Se trata de vivir el presente, el aquí y ahora, sin juzgar lo que está pasando. Tratar esa experiencia independientemente de su contenido. Y además, mostrando una actitud de amor, de amabilidad ante lo que estamos viviendo.

Las diferentes técnicas meditativas de Mindfulness se basan en la meditación budista y yóguica pero desde un punto de vista más occidental para que podamos comprenderlas mejor.  A través de estas técnicas de meditación y desarrollando la compasión hacia los demás y la autocompasión con uno mismo, la mente cambia su estado hacia una visión más clara de lo que acontece a nuestro alrededor.

Diferentes estudios han demostrado que la práctica de Mindfulness puede ayudar terapeúticamente en patologías de tipo psicológico (depresión, ansiedad, adicciones…), así como en el alivio de dolores crónicos .