La práctica de estas posiciones permite alcanzar una plena respiración y potenciar las facultades de la columna vertebral, reeducándola para que el hombre vaya adquiriendo su verticalidad.

Cuando se padecen curvas naturales excesivas, esto influye en un mal funcionamiento de los órganos, contracciones, desequilibrios energéticos… Por ello, las posturas de estiramiento vuelven a reestructurar la columna vertebral, haciendo que el individuo adquiera rectitud. Y no sólo en el plano físico sino también a nivel espiritual y personal, como un recto proceder y la aspiración espiritual.

Estos ásanas pueden practicarse por estiramiento directo, alargando la columna vertebral, o por estiramiento indirecto, en el que la rectificación vertebral se produce por medio de flexiones-rotaciones a ambos lados.

Entre los beneficios que pueden aportar este tipo de ásanas, se encuentran:

– Corrección y reeducación de la columna vertebral

– Alivia dolores posicionales

– Suaviza escoliosis

– Corrección de curvas fisiológicas

– Estimulación del sistema nervioso

– Desarrollo de la respiración costal y clavicular

– Desarrolla la firmeza y la determinación

 

Estos asanas son practicados en las sesiones de la Escuela de Yoga Zaragoza, sobre todo, al principio de las mismas.

En la foto, Satyeshikasana (postura de la pértiga)