Las posturas de flexión compensan las de extensión. Se crea así un equilibrio tanto a nivel físico como psíquico.

Hay diferentes tipos de flexión:

– flexión de la pelvis con piernas extendidas

– flexión de la columan vertebral con piernas extendidas

– flexión de la columna vertebral con piernas flexionadas

En cualquier caso se trata de conseguir centralizar las energías movidas por la práctica de ásanas anteriores, y canalizarlas por el conducto central (Sushumna nadi), elevándolas a los centros superiores en el cerebro. Por lo que, estas posiciones inducen al recogimiento interior (pratyahara) y a la concentración (dharana).

Beneficios principales:

– estiran y tonifican la musculatura de la espalda

– favorecen el riego de la medula espinal

– actúan positivamente sobre los órganos abdominales

– influyen positivamente en los órganos genitales

– canalizan la energía vital

– facilitan el recogimiento interior

– calman el estado nervioso

– preparan la meditación y la concentración

 

Los ásanas de flexión no deben faltar en una sesión de Yoga. Estos ásanas son adaptados a las estructuras y capacidades físicas de cada alumno. De esta manera, en la Escuela de Yoga Zaragoza, mediante los ásanas de flexión el cuerpo y la mente quedan preparados para la posterior práctica de técnicas meditativas y de concentración.

En la foto, Karnapida Supta Garbhasana (postura del feto sobre la espalda)