El ser humano tiene una tendencia natural hacia lo negativo (pensamientos, recuerdos, experiencias, emociones…) . El sesgo hacia la negatividad está continuamente en la mente. Siempre recordamos más todo lo negativo que nos ocurre que lo positivo. Esta tendencia ha sido durante miles de años útil para nuestra supervivencia, pero en el mundo actual nos produce mucho sufrimiento.
Para compensar 1 cosa negativa, necesitamos que nos ocurran 10 positivas.

Sin embargo, hay actitudes que podemos desarrollar para corregir este sesgo:

gratitud. La gratitud genera atención y no provoca dispersión. Nos conecta con los demás y relaja el cuerpo y alivia la mente

valorarnos a nosotros mismos. Saber apreciar todo lo bueno que hay en nosotros y no focalizarnos solo en nuestros puntos débiles

disfrutar, saborear. Apreciar cada instante que se nos brinda en la vida. Apreciar las cosas pequeñas: una buena conversación, un buen libro, un café, nuestra comida favorita… Hay muchos momentos cada día en los que podemos disfrutar y saborear.

Desarrollando estas 3 cualidades, mantendremos a raya esa tendencia hacia lo negativo