Dharana se traduce por concentración.

Se trata en fijar la atención en un solo punto u objeto con exclusión de todo lo demás. La mente se concentra solo en el objeto, lo cual supone un esfuerzo.
Al principio la concentración dura pequeños espacios de tiempo pero con la práctica el tiempo de concentración va aumentando.

El objeto puede ser una idea, forma, sonido, respiración o cualquier otro elemento y a esto se le conoce como Pratyaya. El objeto debe tener unas características que atraigan fácilmente nuestra atención.

En Dharana puede haber interrupciones en el proceso de concentración, debidas a sonidos, sensaciones, pensamientos…
Por lo que Dharana es la fijación de un objeto en la mente con interrupciones y siendo conscientes de que se está meditando.

El objetivo de Dharana es potenciar la mente e intensificar la percepción.