Postura del cuervo. Ásana de equilibrio sobre los brazos y fuerza

Las posturas de equilibrio por norma general ayudan a una armonización de las energías, equilibrándolas y trayendo consigo el alivio de la tensión y el estrés, así como el aumento de nuestra capacidad de concentración y atención.

Posturas muy recomendables para mantener nuestra mente centrada y focalizada, en vez de su habitual estado de dispersión.