En las tradiciones espirituales de todo el mundo, se hace referencia a esta metáfora, utilizada para describir una fase en la vida y crecimiento espiritual de la persona, que viene marcada por un sentido de desolación y soledad.

Al iniciarnos en un camino de crecimiento y evolución personal puede ocurrir que al abandonar nuestro espacio interno conocido, nuestra zona de confort, se abra la duda, la incertidumbre… y esto ocasiona angustia, tristeza, soledad… no encontrar sentido a nuestras vidas.

En el cristianismo se usa esta expresión para expresar una crisis espiritual en el acercamiento a la unión con Dios, todo en lo que la persona creía, pierde sentido. Pero es duda,y no abandono.

En el budismo, se habla del conocimiento del sufrimiento:
– conocimiento de disolución
– conocimiento del temor
– conocimiento del asco
– conocimiento del deseo de liberarse
– conocimiento de recontemplación

Esta Noche Oscura es un estado espiritual, místico, independiente de un sistema de valores concreto.
“Algo inherente sobre la manera en que la mente avanza en el camino de la sabiduría fundamental de la mente y del cuerpo”

La noche oscura es un momento en que aparece el vacío, genera miedos, inseguridad, pero que hay que atravesar para avanzar, para crecer. Y al encontrarnos en ese momento, la mente querrá abandonar y devolvernos al conformismo de considerar nuestra transformación personal.

Para evolucionar y crecer todos debemos experimentar la noche oscura en algún momento de nuestra vida. Nos sirve para aprender de nosotros mismos y seguir avanzando en nuestro crecimiento personal y espiritual. Es un momento de crisis que se supera para una mayor autocomprensión.