Este pranayama armoniza las corrientes energéticas, alternando los conductos nasales al inspirar y al espirar.

Sentados en postura de meditación, la espalda erguida, el pecho libre, adoptamos con la mano derecha «nasagra mudra», esto es, apoyar las puntas de los dedos índice y corazón entre las 2 cejas, el dedo pulgar abrirá y cerrará el conducto nasal derecho y el dedo anular para el izquierdo.

Empezamos soltando el aire. Para hacer un ciclo completo:
– Inspiramos por el conducto nasal izquierdo, cerrando el derecho con el dedo pulgar
– Espiramos por el conducto nasal derecho, cerrando el izquierdo con el dedo anular
– Inspiramos por el conducto nasal derecho
– Espiramos por el conducto nasal izquierdo

Realizamos varios ciclos con la respiración libre. Luego podemos aplicar una relación de tiempos, contando hasta 4 ó 5 segundos al inspirar y hasta 8 o 10 al espirar. Poco a poco podremos ir ampliando esta relación de tiempos.

Efectos:
– Mejora la salud en general
– Armoniza energías vital y mental
– Calma el sistema nervioso
– Calma la mente
– Desarrolla la concentración