Muchas personas se acercan al Yoga buscando efectos físicos: ganar flexibilidad, tonificar, fortalecer su espalda, cuidar su cuerpo… otras buscan que el Yoga les ayude a calmar su ansiedad y estrés, a mejorar la calidad del sueño, incrementar su capacidad respiratoria..

Hay múltiples motivos por los que los practicantes se inician el Yoga. Hoy quiero resaltar uno de los mayores beneficios que tiene, y es su poder de desintoxicación y purificación.

Por un lado, y si queremos realizar una sesión en este sentido, podemos aplicar los Shat-Karmas o Shat-Kriyas que son un conjunto de ejercicios de purificación para todo el cuerpo. Los seis kriyas son: Neti, Dhauti, Nauli, Basti, Kapalabhati y Tratak.

En una sesión regular de Yoga se pueden aplicar en clase algunos de ellos: Kapalabhati y Tratak.

Kapalabhati es un potente purificador de los procesos mentales, a la vez que por su técnica es un limpiador de pulmones, de manera que elimina toxinas acumuladas en los pulmones, los purifica y prepara para mejorar nuestra capacidad pulmonar y su mejor funcionamiento para prevenir afecciones pulmonares.

Tratak es un purificador visual, en el que a través de la vista conseguimos apaciguar y acallar la mente, de manera que podemos transformar los estados de conciencia.

Es decir, estos dos kriyas permiten debilitar el proceso de pensamientos de manera que nuestra mente pueda estar más centrada y equilibrada. Como bien sabemos, la inatención y la multitarea son malos acompañantes en nuestra vida cotidiana, pues no van a acarrear más que estrés y nerviosismo. Un estado generalizado de estrés va a incrementar nuestros niveles de cortisol (la hormona del estrés), con perjuicios para todo nuestro organismo. Así que antes de comenzar con la parte física o respiratoria, bien vale que nuestra mente haga un proceso completo Detox, con este tipo de prácticas.

A nivel respiratorio, una de las prácticas que pueden ayudarnos a equilibrar y armonizar nuestras energías es Nadi Sodhana (respiración alterna).  Este pranayama va a purificar nuestros nadis (canales energéticos) y a armonizar corrientes energéticas. Si no equilibramos nuestra energía tampoco podremos depurar otros aspectos del organismo y del ser. Por lo tanto, en una sesión Detox es conveniente además de buscar prácticas y técnicas que purifiquen y depuren, también otras que equilibren y armonicen.

Cuando conseguimos armonizar las corrientes energéticas (vital y mental), entonces podremos hacer que nuestro organismo produzca eficientemente un buen nivel de defensas.  Si no hay equilibrio en nuestra energía, nuestro organismo no va a funcionar correcta ni eficazmente por lo que tampoco podrá fortalecerse nuestro sistema inmune. Nuestro sistema inmune se fortalece desde la armonía, la calma y el equilibrio.  Unos altos niveles de estrés solo acarrean problemas de salud y desestabilidad mental.

En cuanto a la parte física, podremos incluir en esta sesión ásanas que nos ayuden a todo lo mencionado anteriormente. Se recomendaría comenzar con un equilibrio para aumentar nuestra concentración durante toda la sesión y trabajar conscientemente a nivel corporal. No debe faltar la práctica de rotaciones que siempre va a liberar y nutrir nuestra columna vertebral (principal canal energético) así como extensiones que amplíen nuestra capacidad respiratoria. También se debe incluir posiciones invertidas, que van a tener un impacto positivo sobre las glándulas cerebrales, lo cual nos aportará mayor resistencia vital (frente a enfermedades, etc). Además es una forma de limpieza a nivel sutil en cuanto a miedos, temores, inseguridades, …

Por todo lo expuesto, hacer sesiones del tipo Detox son recomendables en cualquier momento del año, siendo muy propicio en este momento de introducción al otoño-invierno. Preparar nuestro cuerpo y nuestra mente para esta época del año y tratar así de preparar nuestro sistema inmune frente a agresores externos.