Maravilloso fin de semana que hemos compartido en la Posada Las Tiesas Altas, con personas estupendas, con un gran corazón y una mente abierta a las propuestas de enseñanza que se impartieron.

Sólo puedo mostrar agradecimiento a los que participaron del retiro, a Gisela y Bruno por su amabilidad y generosidad, y al Universo por haber permitido esta celebración de la vida y la conciencia.

Namasté